Resumen
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Rana asada, acompañada con tortilla, chile y limón. Foto
por Leonel Edgardo Marineros. |
Este articulo documenta
tres especies de anfibios y siete de reptiles que aun son utilizadas
en la región de Copan, con fines básicamente de consumo. Asimismo,
se muestra la manera de preparar las ranas y renacuajos del genero
Lithbates. Con esto, nos acercamos a la hipótesis de que los
indígenas mesoamericanos tuvieron un patrón alimentario semejante al
que tuvieron los aztecas, cuyos alimentos quedaron documentados en
códices y en los primeros libros escritos por los cronistas
españoles que llegaron a América.
Introducción
En la zona Chortí del
occidente de Honduras floreció la monumental ciudad maya de Copan,
así como asentamientos menores en Rio Amarillo, El Puente, Los
Higos, El Cafetal y El Paraíso entre otros. Estudios arqueológicos
recientes como el de Collins (2002) y Namigata (2004), quienes han
estudiado los restos zooarqueológicos de esta ciudad se han
aproximado a la dieta de los antiguos asentamientos y nos permiten
conocer algunas de las especies faunísticas que fueron de utilidad
para los Maya Chortí en el pasado lejano.
Estudios como el de Collins (2002), han mostrado, tanto para el
Grupo Principal del Parque Arqueológico de Copan como en Las
Sepulturas, restos fidedignos de diferentes especies animales
incluyendo un buen numero de restos de tortugas y anfibios.
Ya el misionero Fray Bernardino de Sahagún, en 1565, había hecho
mención del consumo de anfibios y reptiles entre los aztecas lo cual
quedo como testimonio en el libro XI del Códice Florentino, que fue
escrito recién terminada la conquista de México (Sahagún 1988: 220).
Bernal Díaz del Castillo (1492-1584), conquistador y cronista que
documento la conquista de los Mexicas y otros pueblos del centro de
México, documento también el recorrido que efectuó Hernán Cortes en
su épica travesía desde México Tenochtitlán hasta Naco y Trujillo en
Honduras. En su paso cerca de lago Peten Itzá, cerca de Tayasal,
menciona que los españoles encontraron indígenas con iguanas, las
lagartijas mas grandes de América. De lo cual dice: “… y muchas
iguanas que con hechura que sierpes chicas, que en estas partes así
las llaman iguanas, que son buenas de comer...” (Díaz del Castillo,
1976: 472).
El obispo Diego de Landa, quien convivió con los mayas de la región
de Yucatán, desde 1549 hasta su muerte en 1579, escribió sobre las
tortugas, cocodrilos y lagartos de la península de Yucatán, entre
otros animales que habitan esta región y menciona que algunos eran
de consumo (Landa 1938).
En Honduras, el explorador Eduardo Conzemius (1934: 190), en su
estudio etnográfico sobre los indígenas Sumos y Misquitos de la
región selvática de la Mosquita ubicada entre Honduras y Nicaragua,
hace mención que entre los animales favoritos de consumo de los
indígenas Sumos esta el mono araña y el jabalí de labios blancos,
pero que entre otros animales también comen ranas, llamadas por
ellos con el nombre de Burka, a quienes les quitan la piel y después
las colocan en las brasas. Posteriormente, Conzemius menciona que
para los misquitos, el consumo de anfibios es un tabú.
Sobre las iguanas, Gonzalo Fernando de Oviedo (1950: 195) en su
libro Sumario de la natural historia de las Indias, escrito en el
siglo XVI, menciona que la “Yu-ana (Iguana) es una manera de sierpe
de cuatro pies, muy espantosa de ver y muy buena de comer… hay
muchas de ellas en las islas y en tierra-Firme…”
Para los mayas Chortí de Copan en Honduras nadie ha documentado loas
especies herpetologías que los indígenas colectaban o cazaban en
tiempos de caza, escasez, hambruna o realmente por placer. Por
tanto, este documento constituye el primero informe de este tipo.
El presente articulo es parte de un estudio mayor sobre las especies
de la biodiversidad hondureña de valor etnológico en la región de
Copan y el resto de la frontera maya del sureste.